Cordero Zambrano, Baldomero

Ficha

Apellidos y Nombre
Cordero Zambrano, Baldomero
Sexo
Hombre
Lugar de nacimiento
Fuente de Cantos
Provincia de nacimiento
Badajoz
Profesión
Pescadero
Organizaciones de militancia
UGT
Nº causa/s
37000219
Imputación delito
Rebelión Militar
Sentencia
20 años de reclusión mayor
Fuentes documentales del proceso
Base de datos elaborada por PREMHEX (Proyecto para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura)
Archivo de la Prisión Provincial de Badajoz
Resultando hechos probados según la sentencia del tribunal franquista
“Que de los autos aparezca que obedeciendo sin duda a consignas superiores de los partidos revolucionarios que en julio de 1936 integraban el llamado Frente Popular, el 16 del mismo mes y en la alameda del balneario del Raposo, lugar apartado de toda circulación, celebraron una entrevista los elementos más destacados de dichas organizaciones en la localidad de Fuente de Cantos, que se quiso disimular bajo el aspecto de una comida campestre en la que es evidente a todas luces que se trazaron planes de acción para el futuro dado [ilegible] intencionado carácter que iba llevando los acontecimientos nacionales.

Con posterioridad, y teniéndose conocimiento en Fuente de Cantos del alzamiento de las fuerzas militares de Marruecos contra el Gobierno marxista de Madrid, y del llamamiento por la radio hecho a los afiliados y simpatizantes de los partidos de izquierdas para que estuvieran preparados para la guerra, en la noche del día 18 de julio citado, en la Fábrica vieja de Electricidad, en la localidad de Fuente de Cantos, celebraron los mismos elementos otra entrevista a la que concurrieron personas forasteras; según se acredita al folio 63, que duró hasta la madrugada del 19 mientras entre tanto grupos de obreros merodeaban por las calles del pueblo y en cuya reunión se confeccionó un programa revolucionario a desarrollar durante dicho día.

Cumpliéndose dicho programa se empezó a armar a las masas de los partidos socialistas y comunistas, y a todas las ramas de la U.G.T. que, inmediatamente, y provista de hachas, palos, revólveres y escopetas, ocuparon las calles y plazas en actitud amenazadora y violenta, haciéndose dichas masas por la coacción dueñas de la calle, imposibilitando toda reacción o defensa que pudiera surgir de la unión de los elementos de derechas, que vieron asaltadas sus viviendas y detenidas en su mayoría, agredidos a veces de obra y siempre de palabra entre la absoluta pasibilidad de los agentes de la autoridad y fuerza pública, siendo los detenidos hasta el nº de 89 [se enumeran todos] (…). Todos los detenidos fueron trasladados al Ayuntamiento, donde comparecían según el testimonio del folio 21 ante el soviético tribunal revolucionario que los juzgaba, pasando luego a otras habitaciones contiguas.

Entre tanto, en intervalos distintos de tiempo les [ilegible] Comunidad de Labradores y el Registro de la Propiedad, destrozando cuanto mobiliario y documentación encontraron los mismos en la parte de oficinas que en la destinada a vivienda de los funcionarios que en ellos moraban con sus respectivas familias.- Los detenidos fueron clasificados por el Tribunal de la Junta revolucionaria en dos grupos, uno compuesto por 65 personas entre ellas [se enumeran] (…) que, entre las 14,30 y las 15 fueron conducidos a la Sacristía de la Iglesia Parroquial enclavada frente al edificio del Ayuntamiento y otro que se trasladó a la prisión del partido. Aquel grupo pasó a su encierro entre gran número de milicianos en cantidad aproximada de unos 300, provistos de armas largas y cortas de fuego ocupaban la plaza. Llegados estos detenidos a la Sacristía se cerraron herméticamente puertas y ventanas para impedir toda posible defensa del interior, aunque fuera la huida, sonando a las 15 horas un doble de campanas a cuya señal seguía un ataque con armas de fuego desde el exterior sobre las ventanas y puertas de la iglesia, regando el edificio con gasolina y prendiéndole fuego de esa forma al mismo tiempo, logrando así la ejecución por los milicianos de la tercera fase del proyecto acordado en las citadas reuniones, que obedecieron a un propósito común.

Al sonar la señal del doble de campanas, acudieron a la plaza otros milicianos entre ellos los que regresaban de incendiar y destruir la Comunidad de Labradores desde cuyo sitio, y diciendo ‘ya, ya’, se dirigieron a la Iglesia. Acuciados por aquel cerco de metralla y fuego, algunos detenidos, entre los que figuraban mujeres y niños de pecho, pudieron por una puerta secreta alcanzar la torre pequeña del edificio, situada sobre el altar mayor donde permanecieron durante varias horas sufriendo las descargas que se le dirigían desde los edificios próximos y desde la torre más alta de la Iglesia, hasta el anochecer en que nuevamente fueron conducidos al Ayuntamiento y desde allí a la prisión del Partido, donde la mayoría permaneció hasta ser liberada la ciudad por las tropas nacionales, habiéndose ocasionado en el interior del templo la muerte por cremación de José María Manzano Marín, industrial, Francisco Álvarez Rojas, jornalero, Manuel Macías Tomás, industrial, Antonio Díaz Lancharro, comerciante, Francisco Bermejo Rubio, labrador, Manuel Sánchez Boza, empleado, Fernando Carrascal Salamanca, estudiante, Juan Esteban Pagador, propietario, Manuel Iglesias González y Luís Ibarra Pérez, labrador. De los cuales 9 estaban completamente carbonizados, siendo identificados por los objetos incombustibles que llevaban, y resultando heridos Melitón Guillén Muñoz y Marcial Blanco Garrón con heridas de las que curaron a los 25 días de asistencia médica; Francisco Herrera de Llera, a los 18 días; Benito Fernández Domínguez, Andrés Díaz Salas, José Antonio Carrasco Carrasco, Venancio García Carrasco, Manuel Mestre Benítez, Francisco Perera Salguero, Luís Báez Guerrero, Antonio Rodríguez Domínguez, Antonio Giraldo Sánchez, Daniel Rosario Porras, Federico García Romero, José Porras Paniagua, Manuel Carrasco Márquez, Valentín Rey García y Manuel Fernández Maján, a los 17 días; Fructuoso Cortés Rafael [ilegible] de fuego, cargadas de municiones, heridos que fueron no sólo en la Iglesia sino en otros lugares de la población y algunos en sus domicilios.

Continuaron en los días posteriores a la fecha trágica del 19 de julio las persecuciones y encarcelamientos de las personas de derechas y los destrozos de edificios públicos, siendo la prisión del partido (...) el día 4 de agosto de un intento de asalto para dar muerte a los detenidos que en ella se encontraban, sin que tal hecho llegara a consumarse”.

(…)

BALDOMERO CORDERO ZAMBRANO, ‘EL PESCADERO’. “De significación extremista, el día 19 de julio de 1936 detuvo al Secretario del Juzgado de Instrucción S. Coronado, tomando parte en el incendio, asalto y destrucción de dicho centro oficial y del domicilio particular del detenido. Igualmente, capitaneando el mismo grupo, detuvo al militar retirado Antonio Vázquez Iglesias de 62 años de edad y a su convecino Andrés García Gómez, tomando parte en el incendio del archivo notarial y amenazando al notario Victoriano González Buitrago, ofendiendo de palabra al Notario (…), posteriormente puesto en libertad, manifestando que ya tenía bastante con la sangre del padre que estaba encerrado en la Iglesia; siendo vocal del Comité revolucionario, tomando parte en otras detenciones y encarcelamientos quienes más tarde iban a ser quemados vivos y sentenciados por el mismo”.

(Consejo de guerra, Plaza de Badajoz, 22-febrero-1942; procedimiento sumarísimo de urgencia nº 219 de 1937. Certificación incluida en el Expediente penitenciario).
Observaciones
El número de causa se corresponde con la referencia aportada por PREMHEX
Apodo: “El Pescadero”.